El sol calienta la superficie de la tierra y esta, a
su vez, calienta el aire húmedo de manera más o menos homogénea. Al
aumentar la temperatura, el aire menos denso sube hacia la atmósfera. A
medida que aumenta la altitud, el aire se enfría y se satura de agua. La nucleación permite la formación de gotitas de agua y, aquí como consecuencia,
de cúmulos. La combinación de varios cúmulos crea una corriente
ascendente central, caliente y húmeda, que puede alcanzar hasta 50 Km./h.
Alrededor de esta corriente ascendente, el aire ambiente interactúa con
el cúmulo para formar un cúmulo nimbo.
Al ascender, el aire se enfría y las temperaturas
positivas pasan a ser negativas al atravesar el isotermo 0. Un
importante fenómeno físico, entonces, el súper enfriamiento del agua.
Las gotas de agua en una nube pueden mantenerse encestador líquido a
temperaturas de – 40°C, a una altura de 8 a 10 km. Este estado de súper
enfriamiento es altamente inestable. Basta tan solo una minúscula
particular, de 0.1 a 30 Mm., tal como un grano de arena, de arcilla, una
bacteria, a una partícula de misión, para romper el frágil equilibrio
del agua e iniciar el desarrollo del granizo.
Las crecientes corrientes ascendentes propulsan las
gotitas de agua hacia la parte superior de la nube donde se convierten
en cristales de hielo. Estos núcleos, crecen, interrumpen el equilibrio
de las gotas de agua en las proximidades y terminan por desestabilizar
por completo la masa de la nube. En esta etapa, las corrientes
ascendentes alcanzan su potencia máxima y la parte superior del cúmulo
nimbo adopta la forma de yunque. La
dinámica de la tormenta determinar la continuación original de la
formación de granizo. Si las corrientes ascendentes no son
suficientemente fuetes (menos de 40 km. /h) las partículas de granizo
precipitan a la tierra como granizo suave o lluvia, luego de haberse
derretido entre el isotermo 0, a una altura de 2400 a 3600 metros, y el
suelo. Lo contrario, las partículas de granizo continúan su crecimiento
al desplazarse entre los isotermos-10 y -40, es decir entre 3600 y 9000
metros de altura, y combinarse con gotitas de agua, lluvia, copo de
nieve o granizo suave, hasta alcanzar varios cm. de diámetro.
Finalmente, cuando las corrientes ascendentes no
pueden soportar el paso de granizo, este cae al suelo a velocidad de
hasta 100km/h. comience la etapa de licitación de la nube. Durante esta
etapa dominan finalmente las corrientes descendentes, mas frías, que
eliminan el abastecimiento de vapor de agua que alimenta el crecimiento
del granizo y la nube se disipa por evaporación.
La formación
del granizo es definitivamente una de las características de las
tormentas. Físicamente una tormenta se puede oficiar a un
conjunto de fenómenos eléctricos de precipitaciones intensas de
granizo y ráfagas de viento. El fenómeno eléctrico reagrupa la luz
(relámpago o rayo) y el sonido (trueno). La luz proviene de la brusca
dura en el campo eléctrico natural en el cual vivimos y la carga
eléctrica positiva que reina en la atmósfera.
Los rayos y los relámpagos
provienen de las de las nubes tipo cúmulo, nimbo, donde coexisten
violentas corrientes ascendentes y descendentes en un medio compuesto
por cristales de hielo y de agua. Un proceso de electrificación conduce
a la superación de las cargas positivas (en la parte superior de la nube
en contacto con aire cada ves mas frió a medida que asciende) y
negativas (en la parte inferior de la noble).
Los aerosoles que constituyen la nube
forma el campo eléctrico intenso. Cuando este campo alcanza un valor
determinado (variable según el caso) se forma en la atmósfera un canal
ionizado que se propaga por medio de escalones sucesivos de las nubes al
suelo y contribuye al trazador deficiente.
Cuando el trazador llega al suelo una
intensidad de corriente eléctrica (el arco) sube hacia la nube a una
velocidad equivalente a un tercio de la velocidad de luz alrededor de
100000 Km./s con una intensidad de varias decenas de miles de amperios,
este arco es el elemento más destructor del rayo. Este fenómeno (descenso
del trazador y ascenso del arco) se producen a repetición dotando al rayo
de su propiedad de titileo. El arco ascendente emite un pulso luminoso y
una onda acústica acompañada de una
reedición electromagnética muy intensa. La mayoría de esta energía se
tramite en las bajas frecuencias y la onda se propaga a nivel del suelo,
el sillón del relieve de la tierra, por miles de kilómetros. Es esta onda
la que causa los supersticiones.
Los rayos
tiene frecuente una forma sinuosa y ramificada el suelo. Un solo rayo
corresponde a múltiples descargas parciales de miles de amperios cada
una. Estas descargas se efectúan rápidamente en cuarto de segundo y el
ojo no puede distinguirlas entre si.
Cuando se
crean un cúmulo nimbo la corriente de aire ascendente (en rojo) favorece
la cesión del aire calido y húmedo. Los fenómenos de electrificación en
este momento cuando la base de las nubes se carga negativamente y la parte
superior positivamente. Durante el crecimiento la actividad eléctrica
interna se intensifica. La evaporación un enfrentamiento que organizan
las corrientes descendentes (en azul). La actividad eléctrica interna
culmina los rayos y comienza a dirigirse al suelo. Durante la fase de
disipación, la intensidad de los rayos esta al máximo. Cuando la nube se
disipa se notan remanentes disipados de la actividad eléctrica interna.
Una tormenta eléctrica es la
manifestación mas impresionante de electricidad atmosférica. La
ionización de la atmósfera y de la condensación del vapor de agua en
estos iones cambia el agua de gotitas de carga negativa a una altitud de
1000 a 2000metros. Las gotitas de agua en las nubes se mantienen separadas
debido a la repulsión eléctrica. Dicha repulsión es el origen del
equilibrio interno de una nube y crea una verdadera suspensión de agua
en el aire. Cuando la carga total o parcial se disipa como ocurre cuándo
se produce un rayo entre la tierra y la nube se rompe el equilibrio y el
agua de
la nube cae ha la tierra.
La
base del cúmulo nimbo contiene el mayor numero de gotas cargadas con
iones negativos. Existe una distancia critica a partir de la cual ocurre
una descarga eléctrica entre los electrodos de una capacidad. La
parte inferior de la nube actúa como electrodo negativo y la tierra hace
las bases de electrodo positivo. Si la distancia es muy grande no
habrá descarga. A medida que la nube
pierde altitud y se acerca a la tierra aumentan las posibilidades de
producirse una descarga eléctrica.
Las hondas que emiten relámpagos
cúmulos nimbos de la etapa de producción de granizo. Solo los rayos que
llegan a la tierra descargan electricidad. Estas nubes deben ser
desestabilizadas antes de alcanzar la distancia critica. Al mismo tiempo
la nube debe alcanzar la distancia critica lo mas pronto posible. Para
debilitarlas las corrientes ascendentes y lograr que las nubes se
acerquen a la tierra es necesario crear condiciones muy especificas.
Ciertos factores y condiciones de
evolución de los cúmulos nimbos pueden desatinarse con ondas sonoras muy
especificas y abaja frecuencia. El bombardeo del Ollivier Hail Suppressión
System produce una acumulación de hondas de choque y vibraciones iónicas
en la atmósfera y forma una barrera entre la base de la nube y el suelo
que reduce la torsión de vapor de agua y de partículas necesarias para
el desarrollo de fuentes ascendentes que activan la producción de
granizo.
El diseño del
Ollivier Hail Supresión System a sido cuidadosamente estudiado para
asegurar la producción constante de ondas de choque equilibradas y de
baja frecuencia. El desempleado para crear la explosión es el acetileno.
La onda de choque que produce la inyección del gas se propaga en la
atmósfera a la velocidad del sonido es decir a 330m/s. el equipo ha sido
diseñado para estabilizar el balance eléctrico de la nube y desarrollo
del granizo a altos niveles atmosféricos.
El acetileno es un gas altamente
explosivo. La velocidad de la onda de choque elíptico es una
consecuencia directa de la detonación que se lleva a cabo en una sección especifica del campo. El conjunto de ondas emitidas respetadas
afectan la micro estructura de la nube y eviten la cristalización de las
gotitas de agua en suspensión .
La eficacia del equipo se basa en
la multiplicación, cada 6 segundos, de 2 toneladas métricas de ondas de choque ionizadas positivamente. Las ondas de choque ionizadas
cumplen con el propósito de desestabilizar la micro estructura del
cúmulo nimbo. Sin embargo la distancia de una tormenta eléctrica es
mucho más completa y como se describió anteriormente. Por ejemplo
varios centros de tormenta pueden desarrollarse sucesivamente para
producir una tormenta molecular. Nuestro 25 años de experiencia nos han
demostrado que la protección aumenta si se emplea varios equipos
Ollivier Hail Suppressión System en su grupo.
Para asegurar un máximo de
eficiencia el Ollivier Hail Suppressión System debe comenzar
su actividad mientras que la tormenta se encuentra en face de desarrollo siete minutos antes de
la formación de las nubes este directamente sobre la zona protegida. Esto
permite que las ondas de choque alcancen su intensidad máxima a
una altura de 8000 a 15000 metros y cubra una área de 3 Km. de diámetro.
Esto previene combatir las nubes que ya hayan alcanzado la etapa
máxima de desarrollo y contengan una gran cantidad de granizo. También
proponemos el empleo de un radar para decretar y analizar las nubes a si
como para encender el Ollivier Hail Suppressión System. El uso del
radar aumenta la eficiencia del equipo al terminar la intervención y los
errores
humanos.
En resumen, el Ollivier Hail
Suppressión System pone en sus manos una tecnología de vanguardia que
elimine los daños causados por el granizo en la área protegida por las
ondas de choque. Aunque puede caer nieve en la zona protegida, es el
único que esta comprobado por los meteorólogos mundial. que este equipo no
disminuye las precipitaciones de lluvia.